lunes, 7 de febrero de 2011

2º BACHILLERATO. PRÁCTICA COMENTARIO DE TEXTOS NARRATIVOS. SOÑATA DE OTOÑO, VALLE INCLÁN.



TEXTO NARRATIVO.

SONATA DE OTOÑO, VALLE INCLÁN.

«¡Mi amor adorado, estoy muriéndome y sólo deseo verte!». ¡Ay! Aquella carta de la pobre Concha se me extravió hace mucho tiempo. Era llena de afán y de tristeza, perfumada de violetas y de un antiguo amor. Sin concluir de leerla, la besé. Hacía cerca de dos años que no me escribía, y ahora me llamaba a su lado con súplicas dolorosas y ardientes. Los tres pliegos blasonados traían la huella de sus lágrimas, y la conservaron largo tiempo. La pobre Concha se moría retirada en el viejo Palacio de Brandeso, y me llamaba suspirando. Aquellas manos pálidas, olorosas, ideales, las manos que yo había amado tanto, volvían a escribirme como otras veces. Sentí que los ojos se me llenaban de lágrimas. Yo siempre había esperado en la resurrección de nuestros amores. Era una esperanza indecisa y nostálgica que llenaba mi vida con un aroma de fe: Era la quimera del porvenir, la dulce quimera dormida en el fondo de los lagos azules, donde se reflejan las estrellas del destino. ¡Triste destino el de los dos! El viejo rosal de nuestros amores volvía a florecer para deshojarse piadoso sobre una sepultura.

¡La pobre Concha se moría!

Yo recibí su carta en Viana del Prior, donde cazaba todos los otoños. El Palacio de Brandeso está a pocasleguas de jornada. Antes de ponerme en camino, quise oír a María Isabel y a María Fernanda, las hermanas de Concha, y fui a verlas. Las dos son monjas en las Comendadoras. Salieron al locutorio, y a través de las rejas me alargaron sus manos nobles y abaciales, de esposas vírgenes. Las dos me dijeron, suspirando, que la pobre Concha se moría, y las dos, como en otro tiempo, me tutearon. ¡Habíamos jugado tantas veces en las grandes salas del viejo Palacio señorial!

SE CORREGIRÁ EL MIÉRCOLES 9 DE FEBRERO.

miércoles, 2 de febrero de 2011

1º BACHILLERATO. PRÁCTICA COMENTARIO DE TEXTOS NARRATIVOS. COMER Y BEBER A MI MANERA, MANUEL VICENT.

COMER Y BEBER A MI MANERA, MANUEL VICENT.


En medio del hambre de la posguerra, siendo muy niño, en el pueblo las familias se dividían en dos: casas donde amasaban pan y casas donde no amasaban pan. Eso significaba que tenían o no tenían harina y en esa división consistía entonces ser absolutamente rico o pobre de solemnidad. Si no había tierras, no había grano; si no había grano, no había harina; si no había harina, no había pan, salvo el pan de serrín de la cartilla de racionamiento, que, aparte de remediar el hambre, podía servir también de arma ligera. Si masticando la bola de serrín uno estornudaba, la boca se convertía en un cartucho de perdigones que arrasaba con todo lo que hubiera por delante.

En cualquier caso, el pan era sagrado. Había unos versos de cantar de ciego que decían: El pan no se tira, hermano, si se cae al suelo, se recoge, se besa y se da en la mano. Había que besar el pan cuando caía al suelo, en efecto, pero eso sólo lo hacían los ricos temerosos de Dios, ya que los pobres con el estómago vacío se olvidaban del precepto y sin piedad alguna convertían ese beso en el primer mordisco.

Desperté al uso de razón cuando para mucha gente de alrededor comer pan era una hazaña que se intentaba todos los días sin resultado. En ese caso siempre quedaba a mano un boniato, que en mi tierra recibía entonces el nombre de San Salvador por los milagros que hacía. En la penumbra de la despensa mi madre cernía la harina con un tamiz muy fino, dejando aparte el salvado, y amasaba el pan en una artesa que todavía se conserva en casa como adorno llena de calabazas secas y flores de cactus, lo mismo que la tabla con la que se llevaban al horno las hogazas, colgada en la pared como un cuadro de Tàpies.

En aquel tiempo el salvado se daba a las gallinas y a los cerdos, aunque algunas veces servía también para ejercer la caridad cristiana. A casa solía venir una pobre a pedir el salvado como limosna y mi madre siempre le regalaba medio almud sin saber que esa mendiga era una adelantada de la alta cocina. Hoy con el salvado se fabrica el pan integral, de mucha fibra, que se incluye en todas las dietas de la gente fina, pan multicereales y con toda clase de semillas imaginables.


SE CORREGIRÁ EL LUNES 7 DE FEBRERO.

2º BACHILLERATO. PRÁCTICA COMENTARIO DE TEXTOS POÉTICOS DEL MODERNISMO. SONATINA, RUBÉN DARÍO.

SONATINA [1893] Rubén Darío.


La princesa está triste . . . ¿qué tendrá la princesa?

Los suspiros se escapan de su boca de fresa,

que ha perdido la risa, que ha perdido el color.

La princesa está pálida en su silla de oro,

está mudo el teclado de su clave sonoro;

y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.

Parlanchina, la dueña dice cosas banales,

y, vestido de rojo, piruetea el bufón.

La princesa no ríe, la princesa no siente;

la princesa persigue por el cielo de Oriente

la líbelula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,

o en el que ha detenido su carroza argentina

para ver de sus ojos la dulzura de luz?

¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,

o en el que es soberano de los claros diamantes,

o en el dueño orgullosos de las perlas de Ormuz?

¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa,

quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,

tener alas ligeras, bajo el cielo volar,

ir al sol por la escala luminosa de un rayo,

saludar a los lirios con los versos de mayo,

o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,

ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata

ni los cisnes unánimes en el lago de azur.

Y están tristes las flores por la flor de la corte;

los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,

de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!

Está presa en sus oros, está presa en sus tules,

en la jaula de mármol del palacio real,

el palacio soberbio que vigilan los guardas,

que custodian cien negros con sus cien alabardas,

un lebrel que no duerme y un dragón colosal,

¡Oh quien fuera hipsipila que dejó la crisálida!

(La princesa está triste. La princesa está pálida.)

¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!

¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe

(La princesa está palida. La princesa está triste)

más brillante que el alba, más hermoso que abril!

--¡Calla, calla, princesa --dice el hada madrina--,

en caballo con alas, hacia acá se encamina,

en el cinto la espada y en la mano el azor,

el feliz caballero que te adora sin verte,

y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,

a encenderte los labios con su beso de amor!


SE CORREGIRÁ EL LUNES 7 DE FEBRERO. INTENTAD RECONOCER LOS RASGOS MÁS TÍPICOS DE LA ESTÉTICA MODERNISTA QUE SE DAN EN EL POEMA.


lunes, 31 de enero de 2011

1º BACHILLERATO. PRÁCTICA COMENTARIO DE TEXTOS NARRATIVOS. EL ÁRBOL DE LA CIENCIA, PÍO BAROJA.NARRATIVOS.

EL ÁRBOL DE LA CIENCIA, PÍO BAROJA.

-Te contestaré por partes -repuso Iturrioz, dejando el bote para regar; porque esas discusiones le apasionaban-. Tú me dices, este concepto de la lucha es un concepto antropomórfico. Claro, llamamos a todos los conflictos luchas, porque es la idea humana que más se aproxima a esa relación que para nosotros produce un vencedor y un vencido. Si no tuviéramos este concepto en el fondo, no hablaríamos de lucha. La hiena que monda los huesos de un cadáver, la araña que sorbe una mosca, no hace más ni menos que el árbol bondadoso llevándose de la tierra el agua y las sales necesarias para su vida. El espectador indiferente, como yo, ve a la hiena, a la araña y al árbol, y se lo explica. El hombre justiciero le pega un tiro a la hiena, aplasta con la bota a la araña y se sienta a la sombra del árbol, y cree que hace bien.

-Entonces, ¿para usted no hay lucha, ni hay justicia?

-En un sentido absoluto, no; en un sentido relativo, sí. Todo lo que vive tiene un proceso para apoderarse primero del espacio, ocupar un lugar; luego, para crecer y multiplicarse; este proceso de la energía de un vivo contra los obstáculos de un medio, es lo que llamamos lucha. Respecto de la justicia, yo creo que lo justo en el fondo es lo que nos conviene. Supón, en el ejemplo de antes, que la hiena, en vez de ser muerta por el hombre, mata al hombre; que el árbol cae sobre él y le aplasta; que la araña le hace una picadura venenosa; pues nada de eso nos parece justo, porque no nos conviene, A pesar de que en el fondo no haya más que esto, un interés utilitario, ¿quién duda que la idea de justicia y de equidad es una tendencia que existe en nosotros? Pero ¿cómo la vamos a realizar?

-Eso es lo que yo me pregunto: ¿Cómo realizarla?

-¿Hay que indignarse porque una araña mate a una mosca? -siguió diciendo Iturrioz-. Bueno. Indignémonos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Matarla? Matémosla. Eso no impedirá que sigan las arañas comiéndose a las moscas. ¿Vamos a quitarle al hombre esos instintos fieros que te repugnan? ¿Vamos a borrar esa sentencia del poeta latino: Homo homini lupus, el hombre es un lobo para el hombre? Está bien. En cuatro o cinco mil años lo podremos conseguir. El hombre ha hecho de un carnívoro como el chacal, un omnívoro como el perro; pero se necesitan muchos siglos para eso.

SE CORREGIRÁ EL MIÉRCOLES 2 DE FEBRERO.


2º BACHILLERATO. PRÁCTICA COMENTARIO DE TEXTOS NARRATIVOS. TIEMPO DE SILENCIO, LUIS MARTÍN SANTOS.

TIEMPO DE SILENCIO, LUIS MARTÍN SANTOS.

Solo aquí, qué bien, me parece que estoy encima de todo. No me puede pasar nada. Yo soy el que paso. Vivo. Vivo. Fuera de tantas preocupaciones, fuera del dinero que tenía que ganar, fuera de la mujer con la que me tenía que casar, fuera de la clientela que tenía que conquistar, fuera de los amigos que me tenían que estimar, fuera del placer que tenía que perseguir, fuera del alcohol que tenía que beber. Si estuvieras así. Mantente ahí. Ahí tienes que estar. Tengo que estar aquí, en esta altura, viendo cómo estoy solo, pero así, en lo alto, mejor que antes, más tranquilo, mucho más tranquilo. No caigas. No tengo que caer. Estoy así bien, tranquilo, no me puede pasar nada, porque lo más que me puede pasar es seguir así, estando donde quiero estar, tranquilo, viendo todo, tranquilo, estoy bien, estoy bien, estoy muy bien así, no tengo nada más que desear.

Tú no la mataste. Estaba muerta. Yo no la maté. ¿Por qué? ¿Por qué? Tú no la mataste. Estaba muerta. Yo no la maté. Ya estaba muerta. Yo no fui.


SE CORREGIRÁ EL MIÉRCOLES 2 DE FEBRERO.

martes, 25 de enero de 2011

1º BACHILLERATO. PRÁCTICA COMENTARIO DE TEXTOS NARRATIVOS. NADA, CARMEN LAFORET.

NADA, CARMEN LAFORET.

Aquel cielo tormentoso me entraba en los pulmones y me cegaba de tristeza. Desfilaban rápidamente, entre la neblina congojosa que me envolvía, los olores de la calle de Aribau. Olor de perfumería, de farmacia, de tienda de comestibles. Olor de calle sobre la que una polvareda gravita, en el vientre de un cielo sofocadamente oscuro.

La Plaza de la Universidad me apareció quieta y enorme como en las pesadillas. Era como si los pocos transeúntes que la cruzaban, como si los autos y los tranvías estuvieran atacados de parálisis. Alguien se me ha quedado en el recuerdo con una pierna levantada: tan extraña fue la mirada que lancé a todo y tan rápidamente me olvidé de lo que había visto.

Encontré que no lloraba ya, pero me dolía la garganta y me latían las sienes. Me apoyé contra la verja del jardín de la Universidad, como aquel día que recordaba Ena. Un día en que, al parecer, no me daba cuenta de que el agua de los cielos se derramaba sobre mí.

Un papel viejo se me pegó a las rodillas. Miré aquel aire grueso, aplastado contra la tierra, que empezaba a hacer revolar el polvo y las hojas, en una macabra danza de cosas muertas. sentí un dolor de soledad, más insoportable, por repetido, que el que me acometiera al salir de casa de Pons, unos días atrás. Ahora era como un castigo que el llanto se me hubiese acabado. Por dentro me raspaba, hiriéndome los párpados y la garganta.


SE CORREGIRÁ EL JUEVES 26 DE ENERO.

2º BACHILLERATO. PRÁCTICA COMENTARIO DE TEXTOS NARRATIVOS. EL ÁRBOL DE LA CIENCIA, BAROJA.


NARRACIÓN
TEXTO DIALOGADO.
PÍO BAROJA. EL ÁRBOL DE LA CIENCIA.


-¿Hay que indignarse porque una araña mate a una mosca? -siguió diciendo Iturrioz-. Bueno. Indignémonos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Matarla? Matémosla. Eso no impedirá que sigan las arañas comiéndose a las moscas. ¿Vamos a quitarle al hombre esos instintos fieros que te repugnan? ¿Vamos a borrar esa sentencia del poeta latino: Homo homini lupus, el hombre es un lobo para el hombre? Está bien. En cuatro o cinco mil años lo podremos conseguir. El hombre ha hecho de un carnívoro como el chacal, un omnívoro como el perro; pero se necesitan muchos siglos para eso. No sé si habrás leído que Spallanzani había acostumbrado a una paloma a comer carne y a un águila a comer y digerir pan. Ahí tienes el caso de esos grandes apóstoles religiosos y laicos; son águilas que se alimentan de pan en vez de alimentarse de carnes palpitantes;son lobos vegetarianos. Ahí tienes el caso del hermano Juan...
-Ese no creo que sea un águila,ni un lobo.
-Será un mochuelo o una garduña; pero de instintos perturbados.
-Sí, es muy posible -repuso Andrés-; pero creo que nos hemos desviado de la cuestión; no veo 1a consecuencia.
-La consecuencia a la que yo iba era ésta: que ante la vida no hay más que dos soluciones prácticas para el hombre: o la abstención y la contemplación indiferente de todo, o la acción limitándose a un círculo pequeño. Es decir, que se puede tener el quijotismo contra una anomalía; pero tenerlo contra una regla general, es absurdo.

SE CORREGIRÁ EL JUEVES 27 DE ENERO.